Tu mirada dejó de ser transparente y
sincera. De pronto se tornó vacía
y venenosa, además de mentirosa. Yo solía perderme en
vos y pensar que eras sincero pero ahora sólo veo la cobardía reflejada en tus
pupilas y no, no es la mirada que me cautivó tiempo atrás. Ya no me mires a los ojos, porque no quiero ver cómo me
decepcionan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario